Es hora de inaugurar este
curso, ahora que ya hemos aterrizado y empezamos a adaptarnos todos a
la aparcada rutina de trabajo. Aitana me reprocha haberme espaciado
mucho desde la última entrada. Se me ocurren muchas excusas por el
retraso (las vacaciones, el inicio de curso, bodas, viajes...), pero
la más pertinente tiene que ver con la materia que ocupa a este
blog. Estoy enganchado a una saga, y desde inicios del verano
me ha absorbido como hacía mucho que no me ocurría con una serie de
libros: la monumental Canción de Hielo y Fuego del
estadounidense George R.R. Martin. Más adelante os hablaré – y
mucho, me temo – de ella, pero no hoy. Es culpa de esta saga – de
sus voluminosos y adictivos volúmenes, de sus personajes
enganchantes, de los giros y sorpresas argumentales dignos del mejor
folletín y de ese mundo fantástico de Poniente tan bien trazado –
por lo que he abandonado demasiado tiempo el blog. Toca volver
a ponerse las pilas y no abandonar un espacio en el que vengo
trabajando tres cursos.
El post de hoy
quiere ser una bienvenida a los nuevos alumnos de Secundaria.
Este fin de semana he corregido las Evaluaciones iniciales de los de
Primero, y me declaro gratamente sorprendido en un aspecto.
Contestando sobre sus lecturas de este verano, me he encontrado a
unos cuantos alumnos y alumnas aficionados a libros que podrían
aparecer en este blog: algunos de fantasía épica como Eragon, otros de
Harry Potter, alguno más de aventuras y bastantes con vampiros (sexys)
y licántropos (tatuados y, por supuesto, sexys). Ya imagináis que
nada podía complacerme más. Hoy comentaré uno de los libros que se
ha leído una de vuestras compañeras de 1º, lo que nos permitirá
repasar también el tema de los Diccionarios, que estamos tratando
con ellos esta misma semana. Fácil. Vamos a ello.
Este es un libro
curioso, indudablemente. Se titula Animales Fantásticos
y Dónde Encontrarlos. Está firmado por un autor imaginario,
un tal Newt Scamander – a eso se le llama “seudónimo” -, pero
en realidad lo escribió la autora original de la saga del
niño mago, la británica J.K. Rowling en el año 2001, como
una especie de “suplemento” a su archiconocida heptalogía –
recordad, colección de siete libros –. Se trata de un proyecto
caritativo inscrito en la ONG Comic Relief, a la que la autora
donó todos los beneficios generados por este breve y curioso libro.
El libro, delgado y muy
breve – ¡64 páginas!, todo un lujo comparado con los ladrillos
que suelo recomendaros – es atractivo y fácil de leer. Se trata
de una Guía que prepara un mago ex-alumno de Hogwarts, Newt
Scamander, y con el que intenta explicar las particularidades,
curiosidades, costumbres o peligros de las principales criaturas
mágicas del mundo de Harry Potter. Sus definiciones están bien
escritas, con un estilo ameno y plagado de anécdotas, y mueven a la
carcajada en muchos momentos. Los que hayáis disfrutado con este
universo – en los libros o con la saga cinematográfica, finalmente
concluida en este verano de 2011 – podréis aprender sobre bichos
de nombres impronunciables, pero que son comunes en las vidas de
Harry, Ron o Hermione: los knarls, los snorklaks (tan apreciados por
Luna), los nurgles, las asquerosas acromántulas, los clabberts o los
malhumorados glabhorns. Con todo, tengo que deciros que lo que más
me gustó a mí de este librito fue el capítulo referido a los
Dragones: gloriosa la explicación del más terrible de todos, el
Colacuerno Húngaro, al que Harry se enfrenta en el libro IV, El
Cáliz de Fuego, que os reproduzco aquí:
Considerado el más
peligroso de todos los dragones
("No bromeas", anotación de Harry y Ron), el
colacuerno húngaro tiene escamas negras, y su cuerpo recuerde el de
un lagarto. Tiene ojos amarillos, cuernos broncíneos y pincho de un
color similar que surgen de su larga cola. El colacuerno posee una de
las llamas de mayor alcance (más de quince metros). Sus huevos son
de color cemento y de una cáscara particularmente dura; las crías
se abren camino utilizando sus colas, ya que tienen los pinchos bien
desarrollados al nacer. Se alimentan de cabras, ovejas y, siempre que
es posible, de humanos. (…)
Harry Potter y el Cáliz de Fuego, 2005. Dirigida por Mike Newell, Warner Bros.
Por último, un bello
detalle sobre este curioso librito de miscelánea. Su mayor acierto,
lo que le da más valor a los ojos de los que somos fans de la saga,
es lo siguiente: el libro pretende ser el ejemplar que posee el
propio Harry Potter. Es decir, es como si el célebre mago os hubiera
dejado su propio ejemplar, el que empleaba en Hogwarts y estudiaba –
es un decir – en la biblioteca. Está prologado por su director, el
gran Albus Dumbledore, pero lo mejor es que Harry es un chico
normal – aparte de sus poderes, trágico pasado, etc. - y,
exactamente igual que vosotros, garabatea o dibuja en sus libros
cuando se aburre o se distrae en clase. Esas anotaciones a mano
en los márgenes de los libros – simulan haberlas escrito Harry,
Ron y la puntillosa Hermione – son lo más divertido de esta
lectura, os las recomiendo de veras.
¿Y qué hay sobre los
DICCIONARIOS? Es sencillo. En la anterior clase, comentábamos con
vuestros compañeros recién llegados a la E.S.O. los TRES tipos
de diccionarios que existen: los de LENGUA, los CIENTÍFICO-TÉCNICOS
y los ENCICLOPÉDICOS. (Atentos
a esa clasificación de cara al control del primer tema, ¿eh?)
La guía de Animales
Fantásticos y Dónde Encontrarlos (publicada por la editorial
Salamandra en España, en noviembre de 2001) encajaría dentro de la
segunda categoría, la de los Científico-técnicos. Es un
“diccionario” - aunque sea muy breve – sobre una disciplina o
ciencia en concreto: en este caso, de una disciplina un tanto
extraña, nada menos que los Animales de un mundo fantástico como el
de Harry Potter. Si no fuera una obra fantástica, de ficción,
podríamos hablar de Zoología, Biología, etc. En cualquier caso, no
lo confundáis con un diccionario de lengua ni con una Enciclopedia,
pues en él no hay nombres propios de personas ni lugares.
Este libro no es, ni con
mucho, el diccionario más raro que podéis encontraros. Los hay, y
muy raros, creedme. Un breve vistazo en Google ya me arroja
encima un Diccionario Húngaro – Japonés (a ver quién es
el guapo que encuentra aquí el botón de Traducir...), una
Frikipedia o un Diccionario de palabras que solo tienen unaletra. (en inglés, por si os apetece curiosear). En fin, lo que
os digo: en este mundo globalizado y con la saturación de
información al alcance de la mano, un diccionario sobre Harry
Potter no es ni mucho menos lo más inusual que puedes
encontrarte. Pero nos ha servido para daros a conocer un libro
curioso y bien escrito – que, al menos, una de vuestras
compañeras ha leído ya con agrado –, repasar brevemente los
Diccionarios y poder volver a daros la bienvenida a este blog.
Como si estuvierais en casa a los que nos visiten por primera vez, y
bienvenidos de nuevo a los demás. Nos vemos en clase, hasta otra.
Bueno, un post dedicado a los libros de Harry Potter, tan en boga estas semanas con el estreno de la penúltima entrega de la saga cinematográfica: dado que en este blog solo me he ocupado una vez del extraordinario mundo creado por J.K.Rowling, me parecería prematuro hablar aquí de Las reliquias de la muerte, séptimo y último libro de la serie. Vayamos por partes. La entrada de hoy estará dedicada al segundo libro, Harry Potter y la Cámara Secreta, y, si realmente os interesa, ya hablaremos del séptimo en otro post. Como siempre, hablaremos un poco sobre la segunda novela de aventuras del niño mago más famoso del Universo y continuaremos introduciendo Recursos literarios. Ya sabéis, cinco en cada post: esta vez le tocará el turno a la ALITERACIÓN, la IRONÍA, la INTERROGACIÓN RETÓRICA, la IMPRECACIÓN y la PERSONIFICACIÓN. Vamos a ello.
Publicada originalmente en julio de 1998 (Harry Potter and the Chamber of Secrets, editorial Bloomsbury), la segunda entrega de las aventuras del personaje creado por la británica J.K.Rowling nos llegó de la mano de Salamandra en octubre de 1999. Novela de 286 páginas, de impecable factura; Rowling mantuvo en todas las entregas de la saga una sostenida excelencia. Las preferencias sobre una u otra entregas forman parte de la lectura de cada uno: personalmente, este volumen en particular es el que menos me gusta de la saga, pero reconozco que no es para nada un mal libro. Tiene una trama enganchante, perfectamente encajada en el universo de Hogwarts y los Magos, nos revelan a un Harry ya adaptado al maravilloso mundo mágico y totalmente concentrado en sobrevivir a las emboscadas del aún poderoso lord Voldemort.
Unos detalles sobre el argumento de La cámara secreta: Harry está a punto de iniciar su segundo año en el Colegio de Magia y Hechicería de Hogwarts. No ha recibido ninguna carta ni tenido noticia alguna de sus amigos Ron y Hermione: pronto sabrá que ello ha sido obra del duende Dobby, que le advierte de una conspiración urdida en el Colegio e intenta lograr que Harry no vuelva allí. Tras muchas dificultades, el joven mago se reencuentra con sus amigos en Hogwarts y se inicia un curso muy rápidamente sacudido por luctuosos sucesos: la Cámara de los Secretos, oculta en lo más profundo del castillo, podría haber sido abierta, el heredero de Salazar Slytherin – el más malévolo de los cuatro míticos fundadores de Hogwarts – parece haber llegado y los alumnos con sangre muggle empiezan a ser víctimas de misteriosos ataques. ¿Hacia quién se dirigirán las sospechas? Por mucho que hayáis visto la película (adaptación milimétrica de la trama espléndidamente dirigida por Chris Columbus, de 2002), no os perdáis la lectura de este magnífico libro de aventuras. Ahora que se acerca el final de la saga cinematográfica, tendremos tiempo de hablar sobre estos libros maravillosos, que tan felices han hecho a millones de personas (entre las que me incluyo) y a la que tanto debemos los que amamos la lectura. Dicho esto, os dejo el trailer de la película y paso ya a explicar los cinco recursos de hoy:
ALITERACIÓN
La aliteración es la repetición de un sonido con más frecuencia de lo habitual. Del sonido que se repita dependerá la sensación creada: la proliferación de /m/ creará suavidad, igual que muchas /s/; los catalanes nos inundaremos si hay demasiadas /l/; por otra parte, si hay muchas /R/, la sensación va a ser más violenta. Imaginemos dos frases inspiradas en Harry en las que usaremos dos aliteraciones:
Harry arrojó el jarrón a la recia barrera de la Torre de Astronomía.
La madre de Hermione era muy melodiosa.
Como veis, en el primer ejemplo, la aliteración de /R/ provoca un sonido más duro o vibrante que en el segundo ejemplo, donde abundan las /m/. Con todo, es un recurso fónico que casi siempre emplearemos en los textos líricos, poesía o teatro en verso. Vamos con el segundo.
IRONÍA
El recurso de la ironía consiste en decir algo de forma que se sobreentienda lo contrario. Necesitamos conocer el contexto en que se produce para poder entender su sentido real (el “no literal”).
Por ejemplo, en el capítulo 8 (“El cumpleaños de muerte”) de La cámara secreta, Harry, Hermione y Ron contemplan una reunión de los fantasmas de Hogwarts. Nick Casi Decapitado había intentado ingresar en el Club de Cazadores Sin Cabeza, pero le habían rechazado porque él solo estaba “casi” decapitado. Nick está muy dolido por ello, y un fantasma rival se burla de él lanzándole la cabeza y riéndose: observad como Nick emplea la ironía para responder:
Dio un salto tremendo pero fingido de sorpresa y la cabeza volvió a caérsele.
La gente se rió otra vez.
- Muy divertido – dijo Nick Casi Decapitado con voz apagada.
Obviamente, la burla de los decapitados que se ríen de su incompleta decapitación – un detalle muy importante, parece, para ser un fantasma molón en el mundo de los magos – no le parece a Nick nada divertida. Ha sido irónico: ha dado a entender lo contrario de lo que ha dicho literalmente. Fácil, ¿verdad? Siguiente recurso.
INTERROGACIÓN RETÓRICA
Este recurso consiste en hacer una pregunta que no espera respuesta. Mucho más común en la poesía, he encontrado un ejemplo en el capítulo 4 (“En Flourish y Boutts”) de La cámara secreta: el señor Weasley ha estado a punto de enzarzarse en una pelea – secundado por todos sus hijos y el belicoso Harry – con el arrogante Lucius Malfoy, el padre del odioso Draco, el archirrival de Harry en el colegio. La señora Weasley está enfurecida, porque la han avergonzado delante de su ídolo, el guapísimo Gilderoy Lockhart – inolvidable panoli magistralmente interpretado por Kenneth Brannagh – y chilla una pregunta que no busca respuesta. Cuando Fred le contesta, se enfada aún más.
- ¡Qué buen ejemplo para tus hijos..., peleando en público! ¿Qué habrá pensando Gilderoy Lockhart?
- Estaba encantado – repuso Fred. […]
La encantadora señora Weasley no quería una respuesta: empleaba esta interrogación retórica para ratificar su enfado, como si la respuesta – la suya – fuera obvia e innecesario decirlo en voz alta. Ya llegamos al cuarto recurso.
IMPRECACIÓN
Esta es una bella figura poética que consiste en desearle mal a alguien. En clase hemos visto algunos ejemplos en las medievales albadas – cuando el poeta maldice al Sol porque le separa de su amante – y La cámara secreta nos ofrece otra, no tan poética, obviamente, al tratarse de prosa, pero igualmente malévola.
El señor Malfoy extrajo el diario del calcetín, tiró éste al suelo y luego pasó la vista, furioso, del diario a Harry.
- Harry Potter, vas a terminar como tus padres uno de estos días – dijo bajando la voz –. También ellos eran unos idiotas entrometidos.
(Capítulo 18, “La recompensa de Dobby”; página 283)
Como veis, está extraída de las últimas páginas del libro: es una Imprecación en boca de Lucius Malfoy, que le desea lo peor a su enemigo, Harry Potter, que ha frustrado sus planes y las ambiciones de los mortífagos una vez más. Deseándole que termine como sus padres le está deseando la muerte, pues James y Lilly Potter fueron asesinados por lord Voldemort. Ya llegamos al último recurso del post, ánimos.
PERSONIFICACIÓN
Este recurso consiste en otorgarle cualidades humanas a objetos inanimados o abstractos. Abundan los ejemplos en la saga de Harry Potter: en el quinto capítulo de esta novela, La cámara secreta, nos encontramos con el Sauce Boxeador, un violento árbol que intenta destrozar a golpes a todos cuantos se le acercan: Rowling otorga a este árbol cualidades humanas como la furia, la violencia, ser un cascarrabias y su nulo sentido del humor.
Ron ahogó un grito al mirar por el parabrisas, y Harry sacó la cabeza por la ventanilla en el preciso momento en que una rama, gruesa como una serpiente pitón, golpeaba en el coche destrozándolo. El árbol contra el que habían chocado les atacaba. El tronco se había inclinado casi el doble de lo que estaba antes, y azotaba con sus nudosas ramas pesadas como el plomo cada centímetro del coche que tenía a su alcance. (página 70)
Hemos llegado al final. Espero que estos cinco nuevos recursos os resulten asequibles. Para cualquier duda, ya sabéis donde estoy. Cualquier segundo que le dediquéis a cualquier de estos libros os será provechoso y puede reportaros gran placer: creedme.
Y con esto, cerramos el blog hasta el próximo año. Entre mudanzas y Navidades, no tendré demasiado tiempo, pero 2011 nos traerá más libros, siempre que lo deseéis. Un abrazo y que paséis muy buenas fiestas. Feliz Navidad.
Hoy dedicaremos un poco de atención a una forma literaria que tratamos muy por encima en clase: la ELEGÍA. Es una pieza en la que el autor LAMENTA la pérdida de la ilusión, la vida, el tiempo, aunque siempre son las que lloran a un ser querido las más conmovedoras.
En nuestra literatura tenemos un amplio repertorio de magníficos fragmentos elegíacos, tanto en verso como en prosa. Destacan las medievales Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique, y las de dos genios de nuestro XX, el Llanto a Ignacio Sánchez Mejía de Federico García Lorca y la Elegía a Ramón Sijé, del gran Miguel Hernández. Pinchad en la obra de Lorca si deseáis leerla entera, aunque me permito seleccionar una de mis estrofas predilectas:
¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga, que no quiero ver la sangre de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par. Caballo de nubes quietas, y la plaza gris del sueño con sauces en las barreras. ¡Que no quiero verla! Que mi recuerdo se quema. ¡Avisad a los jazmines con su blancura pequeña!
¡Que no quiero verla!
En cuanto al poema de Hernández, nadie mejor que Serrat para musicarlo y entonarlo de esta forma que, espero, os toque alguna fibra.
En cuanto a nuestros libros, debemos decir que el tema de la Muerte se trata con frecuencia en los momentos convulsos que propician las aventuras que pueblan las tramas; con todo, aún cuando los personajes sufren, a veces sin medida, no son frecuentes las alabanzas en verso, predominando más los elogios en discursos en prosa. Los pocos que recuerdo en verso ahora mismo aparecen en la saga Dragonlance, en la trilogía Leyendas de la Dragonlance, o en los pocos versos que el destrozado Gimli dedica a la memoria de su primo Balin, tras conocer su muerte en la tenebrosa Moria. (La Comunidad del Anillo, de J.R.R. Tolkien)
El primero se titula el Cántico de Kitiara, y es el elogio – que añade al respetuoso homenaje la alegría por unirse a él en su suplicio eterno de no-muerto – que le dedica el Caballero de la Rosa Negra, el espectral lord Soth a Kitiara Uth Matar, la Señora del Dragón muerta a manos de Dalamar en la Torre de la Alta Hechicería de Palanthas:
Kitiara, de todos los tiempos, éstos son los que agitan la noche, la espera, el lamento. Las nubes ensombrecen la ciudad mientras escribo, congelando el pensamiento y la luz, haciendo que las calles se suspendan entre el día y la negrura. He esperado más allá de decisiones, más allá del corazón en penumbra, para hablarte como ahora lo hago.
En la ausencia creciste más hermosa, más ponzoñosa. Eras esencia de orquídeas en la ondulante noche en que la pasión, cual tiburón arrastrado por un río de sangre, mata los cuatro sentidos, sólo el corazón preservando para, doblado sobre sí mismo, hallar su propia savia en una liviana herida. Y yo, al igual que el tiburón, degusto unas entrañas desgarradas en el largo túnel de mi garganta; mas, aun sabiéndolo, siento que la noche conserva su riqueza, convertida en una manopla de deseos que me llevan a una paz donde me confundo en un vano embrujo, y estrecho en mis brazos la Tiniebla consagrada por el placer.
Pero la Luz, la Luz, Kitiara mí, cuando el sol las lluviosas callejas ilumina, y el aceite de los empañados faroles reverbera en el agua por el astro azotada, difuminando la claridad en mil arcos iris... La Luz hace que me levante y, aunque vuelva la tormenta a enseñorearse, pienso en Sturm, Laurana y los otros, pero más que nadie en Sturm, que puede ver el sol a través de la bruma y el manto de las nubes.
¿Cómo abandonarlos? Y así, en la sombra, no tu sombra sino la agitada y gris penumbra, ansioso de Luz, ahuyento la tormenta.
(Margaret WEIS y Tracy HICKMAN, El Umbral del Poder)
El segundo poema, que aparece en las Crónicas de la Dragonlance, es uno de mis favoritos; musitado a duras penas entre lágrimas por el entrañable kender Tasslehoff Burrfoot, destrozado por la muerte en combate – precisamente a manos de Kitiara – de su amigo Sturm Brightblade, Caballero de Solamnia. Los emotivos versos kenders se elevan en la desolada y fría Torre del Sumo Sacerdote para hacernos conectar con su pena, con su dolor por la pérdida, con su luctuosa tristeza, máxime si atendemos a la proverbial alegría y natural despreocupación de los kenders:
Antes de lo esperado, la primavera volvía. El mundo, alegre, giraba en torno a los soles. El aire, impregnado de aromas de hierba y de flores, la cálida caricia del sol recibía.
Siempre, antes, podía explicarse de la tierra la creciente oscuridad, como la lluvia, en su voluptuosidad, engendraba helechos donde posarse.
Mas ahora todo aquello olvido, como sobrevive una veta de oro, como la primavera ofrece sus tesoros. De la vida reniego, y también del nido. Ahora recuerdo la invernal estación; y el otoño, y l calor del estío, dejan paso en la noche de mi ser baldío a una negrura que empaña el corazón.
(Margaret WEIS y Tracy HICKMAN, La Tumba de Huma.)
Centrándonos ahora en los más habituales elogios en prosa, podemos ver uno breve y característico en boca de Albus Dumbledore dirigiéndose a sus alumnos al final del cuarto año de Harry en Hogwarts; el director alaba la figura de Cedric Diggory, asesinado por los secuaces de Voldemort en la resurrección del Señor Oscuro en el Cementerio. Su ternura, alabanza de las virtudes del caído y valor en su determinación de honrar su memoria constituyen un hermoso texto, que también podéis disfrutar en las escenas finales de la película Harry Potter y el Cáliz de Fuego. En la misma saga, quisiera destacar el elogio que le dedica Elphias Doge a, precisamente, su amigo Albus Dumbledore, asesinado por los mortífagos al final del sexto año (Harry Potter y el Misterio del Príncipe). La elegía, en emocionada prosa, es publicada por Doge en el periódico de los magos, El Profeta, y, tras repasar sus recuerdos más entrañables desde los inicios de su amistad en el castillo mágico, concluye así:
[…] Otras plumas se ocuparán de describir los éxitos de los años siguientes. Las innumerables contribuciones de Dumbledore al acervo del conocimiento mágico, entre ellas el descubrimiento de los doce usos de la sangre de dragón, beneficiarán a generaciones venideras, igual que la sabiduría de que hizo gala en las numerosas sentencias que dictó mientras fue Jefe de Magos del Wizengamot. Dicen, todavía hoy, que ningún duelo mágico puede compararse al que protagonizaron él y Grindewald en 1945. […] La victoria de Dumbledore y sus consecuencias para el mundo mágico se consideran un punto de inflexión en nuestra Historia, semejante al de la introducción del Estatuto Internacional del Secreto o a la caída de El-que-no-debe-ser-nombrado. Albus Dumbledore nunca fue orgulloso ni pedante; sabía encontrar algo meritorio en cada persona, por insignificante o desgraciado que pareciera, y creo que sus tempranas pérdidas lo dotaron de una gran humanidad y una enorme compasión. No tengo palabras para expresar cuánto echaré de menos su amistad, pero mi dolor no es nada comparado con el del mundo mágico. Nadie puede poner en duda que Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore fue el más ejemplar y el más querido de todos los directores de Hogwarts. Murió como había vivido: siempre trabajando por el triunfo del Bien y, hasta el último momento, tan dispuesto a tenderle una mano a un niño con viruela de dragón como lo estaba el día que lo conocí.
(J.K.ROWLING. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Salamandra, 2008, pág. 23)
Espero que os hayan gustado los ejemplos y desterremos entre todos el tópico de que no hay más lamentos en castellano que la muerte del padre de un autor medieval o el llanto por la tragedia en una calurosa tarde de toros andaluza. Saludos!
In media res es una técnica literaria donde la narración comienza en mitad de la historia, en vez de en el comienzo de la misma, por lo que rompe el orden cronológico o lineal. Los protagonistas, lugares y la trama son descritos a través de flashbacks, un salto atrás temporal que nos permitirá ver vívidamente situaciones ya acontecidas. En nuestras clases de literatura no hay ejemplo más paradigmático que la Ilíada; en efecto, nuestro buen Homero, en caso de que existiera, inició su poema épico sobre la guerra de Troya con los acontecimientos ya iniciados. Es más, en el umbral mismo de la obra nos sitúa con aquel verso mágico introductorio (Canta, Diosa, la cólera de Aquiles Pelida...) en un momento climático, de enorme importancia: la furia de Aquiles, el héroe de los griegos, contra su soberano Agamenón. Con todo, no es mi intención repetir en este blog lecciones mil veces repetidas en nuestras aulas: volveré a emplear la obra de Jack Vance, Los Príncipes Demonio, para ilustrar la estructura In media res, es decir, una narración que no sigue el orden cronológico y arranca con la trama ya iniciada.
En la obra de Vance, abrimos la primera página del primer libro – no sé si había dicho ya que Los príncipes Demonio fueron originalmente cinco libros publicados entre 1964 y 1981, y que la editorial Minotauro los publicó en dos volúmenes, con el nombre genérico de Los Príncipes Demonio, en el año 1989, dentro de la irrepetible colección Gran Super Ficción. Como os decía, abramos el libro. La novela que inicia la serie se titula El rey Estelar; a las pocas páginas, contemplamos como un viajero del espacio llega al pequeño planeta Smade con la intención de descansar y poner en orden sus pensamientos. Se llama Kirth Gersen, y será el protagonista de la saga. Sin embargo, nada sabemos de por qué se aloja en Smade, qué busca, cuáles son sus motivos: en suma, nada sabemos sobre el INICIO de esta historia.
Más tarde, a través de los recuerdos de Gersen, conoceremos sus motivaciones. Empleando flashbacks, recordará su infancia feliz en el planeta Monte Agradable, y el momento que marcó su vida para siempre. A la edad de nueve años, cinco de los más terribles y destacados criminales del Universo se aunaron en una sangrienta acción, arrasando su hogar y esclavizando o matando a todos sus amigos y familiares. Solo quedó un superviviente junto al joven Kirth, su abuelo, Rolf Marr Gersen, que dedicaría el resto de su vida a preparar a Gersen para la venganza. Tras estas regresiones, conoceremos que Gersen, en el inicio de la novela, estaba ya enmarcado en la búsqueda del primer Príncipe Demonio, Attel Malagate el Funesto.
Otro ejemplo de una saga que se inicia in media res es la de Harry Potter, creada por J.K. Rowling; tanto los libros de la escritora británica como la celebrada adaptación al cine (dirigida por Chris Columbus en 2001) arrancan de la misma forma: un instante después de un momento crucial en la saga, el asesinato de los padres de Harry a manos del Señor Oscuro y la caída de Voldemort cuando intentó matar al protagonista. Todos estos detalles no los conoceremos hasta muy avanzada la historia, pues Rowling inicia la saga in media res, con la acción “empezada”, en el instante en que el bondadoso y poderoso director de Hogwarts, Albus Dumbledore, confía al pequeño Harry Potter al cuidado de su familia muggle, ante las emocionadas miradas de Minerva McGonagall, la estricta jefa de la casa de Gryffindor en Hogwarts, y Hagrid, el semigigante.
Por otra parte, hay otro tipo de estructura, la llamada RETROSPECTIVA, que consiste en iniciar la historia exactamente desde el final, a partir del cual se retrocede en una panorámica sobre los recuerdos del protagonista o que el narrador juzgue interesantes. Si queréis ver un sencillo ejemplo de la Retrospectiva, nos fijaremos en un libro de la saga Dragonlance, Vinas Solamnus, el primer caballero, una novela independiente escrita por J.Robert King y publicada en español en el año 1997 en la editorial Timun Mas.
Al iniciarse esta novela contemplamos al venerable Vinas Solamnus en los últimos días de su vida, convertido en el anciano adalid de la orden de los Caballeros de Solamnia. Impelido por sus criados, dice verse obligado a dejar constancia de los avatares de su vida para evitar frívolas exageraciones o falsedades basadas en la idealización. Así, pasado ese primer capítulo, pasamos a los recuerdos del anciano Solamnus, donde, ahora sí, de forma cronológica pasará revista a su extraordinaria vida, desde su juventud en el Imperio de Ergoth, su reputación de gran líder militar y experto con las armas, su rebelión contra sus propios líderes por considerar el Imperio una carcasa corrupta e inoperante, la guerra a la que esta rebelión condujo y, finalmente, hasta la Obra de su vida: la creación de una Hermandad de Caballería, que se regiría por los ideales del Honor y la búsqueda de la Justicia; el propio Solamnus escribió la Medida, la recopilación de estrictas reglas y modelos de rectitud que guiaría desde entonces a sus Caballeros; el Código, las cinco palabras que debían presidir sus existencias: Mi Honor Es Mi Vida; y, por último, tras librarse del yugo de Ergoth, fundó un país, a la larga el más poderoso del Norte, y aceptó que fuera bautizado por sus entusiasmados seguidores con su nombre. Había nacido Solamnia.
Espero que los ejemplos os hayan servido y os animés a descubrir cualquiera de los libros de los que hemos hablado en este blog, todos absolutamente recomendables.
Para refrescar este sencillo concepto, la transformación del estilo directo al estilo indirecto, emplearemos el que probablemente sea el libro menos aceptado de la saga Harry Potter: el quinto volumen escrito por J.K. Rowling, La orden del Fénix, publicado en español por la editorial Salamandra en febrero de 2004.
En el ESTILO DIRECTO se reflejan literalmente las intervenciones de los personajes, con las mismas palabras que emplea; señalamos el inicio del diálogo con un guión, y se emplean verbos de DICCIÓN, tales como "decir", "murmurar", "gritar", "explicar", "susurrar", "rezongar", "chillar", etc. Estos verbos deben separarse del diálogo del personaje con guiones.
-¿Y qué dijo Karkus? - preguntó Harry con avidez. -Nada. No sabía hablar nuestro idioma - respondió Hagrid. -¡No me fastidies! - Pero no tuvo importancia - comentó el guardabosques, imperturbable -. Dumbledore ya nos había advertido sobre esa posibilidad. Karkus entendió lo suficiente para llamar a gritos a un par de gigantes que sí sabían, y ellos hicieron de intérpretes. -¿Y le gustó el regalo? - inquirió Ron. - Ya lo creo, se puso como loco de contento cuando comprendió qué era - contestó Hagrid mientras le daba la vuelta al filete de dragón. (J.K. ROWLING, La orden del Fénix, Salamandra, 2004, pág 445)
Bien. En el ESTILO INDIRECTO, por el contrario, el autor o narrador REPRODUCE las palabras que ha pronunciado el personaje, empleando un verbo de dicción seguido de la conjunción QUE. Además, debemos transformar las referencias - personas gramaticales, tiempos verbales. Transformemos el diálogo anterior al estilo indirecto:
Harry preguntó con avidez QUE qué había dicho Karkus. El guardabosques le respondió QUE nada, pues no sabía hablar su idioma; Harry exclamó entonces QUE no le fastidiara, pero Hagrid comentó imperturbable QUE no tenía importancia, pues Dumbledore ya les había advertido sobre esa posibilidad y que Karkus había entendido lo suficiente para llamar a un par de gigantes que sí sabían, y que ellos hicieron de intérpretes. Ron inquirió si le había gustado el regalo, a lo que Hagrid contestó, mientras le daba la vuelta al filete de dragón, QUE sí, QUE [el gigante] se había puesto loco de contento en cuanto comprendió qué era.
Espero que este sencillo proceso no implique dificultad alguna para vosotros; podéis intentar transformar el diálogo contenido en la escena de la película inspirada en este libro, mientras rememoráis conmigo la batalla mágica más espectacular de toda la saga de Harry Potter: el venerable director de Hogwarts, Albus Dumbledore contra el renacido Señor Oscuro, lord Voldemort. Animaos a pasar sus intervenciones al estilo indirecto, suerte!
Hoy refrescaremos la teoría sobre los Textos descriptivos. Primero, la engorrosa teoría en una presentación destinada solo a acercar conceptos quizá demasiado oxidados.
Y tras ello, un ejemplo de como describe J.K. Rowling en su saga de Harry Potter.
Descripción de Hogwarts, Editar
Hemos visto una topografía, esto es, la descripción detallada de un lugar, en este caso el Castillo de Hogwarts. Sin duda, sirvió de inspiración para que los muchachos de la Warner Brothers recrearan de forma tan fiel y majestuosa ese mundo de fantasía en las películas que han hecho aún más celebérrimo al joven mago inglés. Comparad con la imagen y decidme si no es la imagen que surgió en vuestras cabezas tras leer la descripción. Chapeau por el departamento de Arte de la saga: sabéis interpretar muy bien las topografías.
Para acabar, no dejéis de visitar, si os gusta esta saga, esta magnífica página, bloghogwarts.com, sin duda, la mejor comunidad de potteradictos en castellano, y si domináis el inglés, ¿por qué no el site oficial de la saga?. Hasta pronto.